La ventilación con bolsa y mascarilla (BVM) es una técnica esencial en el manejo de la vía aérea y una piedra angular en la atención médica de emergencia. A pesar de ser considerada un procedimiento básico, la BVM requiere un alto grado de habilidad y experiencia para su correcta ejecución. La adquisición de estas habilidades requiere una formación y práctica exhaustivas.

Con frecuencia, la BVM se delega a proveedores de atención médica novatos o con menos experiencia. Sin embargo, cuando la saturación de oxígeno del paciente disminuye, se suele atribuir a la gravedad del paciente y no a la incapacidad de proporcionar una oxigenación y ventilación adecuadas.
La Asociación Americana del Corazón (AHA) reconoce que la ventilación con bolsa y mascarilla "es una habilidad desafiante que requiere una práctica considerable para lograr la competencia".
¿Cómo saber si la ventilación con bolsa y mascarilla es efectiva?
La detección clínica de una ventilación adecuada es notoriamente difícil. La prueba definitiva para el intercambio de gases a nivel alveolar es la medición del ETCO2 (dióxido de carbono al final de la espiración).
En medicina de emergencia, buscamos la técnica con mayor probabilidad de éxito en el primer intento. El método tradicional de CE (compresión-elevación) no siempre es la mejor opción.
Factores que contribuyen a una mala ventilación con BVM
Existen tres factores principales que contribuyen a una mala ventilación con BVM:
- Sello deficiente de la mascarilla : Con la técnica CE tradicional, la presión no se distribuye uniformemente en la mascarilla, lo que puede provocar fugas de aire.
- Posicionamiento incorrecto : La dificultad para mantener un buen sello y la fatiga pueden llevar a presionar la mascarilla contra la cara del paciente, obstruyendo la vía aérea.
- Frecuencia y volumen excesivos (hiperventilación) : Administrar respiraciones demasiado rápidas o con un volumen excesivo puede ser perjudicial e incluso provocar la entrada de aire en el estómago.
Técnicas para una ventilación con BVM efectiva
Existen técnicas que pueden mejorar la efectividad de la BVM:
Técnica de dos manos (Técnica de la eminencia tenar o "dos pulgares hacia abajo")
Esta técnica, recomendada por la AHA, implica que un rescatador se encarga de abrir la vía aérea y sellar la mascarilla, mientras que el otro se encarga de comprimir la bolsa.
Estudios han demostrado que la técnica de dos manos mejora la ventilación en comparación con la técnica CE tradicional, especialmente en manos de proveedores novatos.
Control de la frecuencia y el volumen tidal
Es fundamental controlar la frecuencia y el volumen tidal para evitar la hiperventilación y la insuflación gástrica. Se recomienda comprimir solo 1/3 de la bolsa para administrar un volumen tidal adecuado.
Ventilación con BVM durante la reanimación cardiopulmonar (RCP)
Durante la RCP, la ventilación con BVM debe ser rápida y permitir la liberación completa de la bolsa entre compresiones para evitar un aumento de la presión intratorácica que pueda dificultar el retorno venoso.
La ventilación con bolsa y mascarilla es una habilidad compleja que requiere práctica y conocimiento. La técnica de dos manos, el control de la frecuencia y el volumen tidal, y el uso de ETCO2 como tutorial son elementos clave para una ventilación efectiva.
Tabla comparativa: Técnica CE vs. Técnica de dos manos
| Característica | Técnica CE | Técnica de dos manos |
|---|---|---|
| Sello de la mascarilla | Menos efectivo | Más efectivo |
| Fatiga del rescatador | Mayor | Menor |
| Eficacia de la ventilación | Menor | Mayor |
Consultas habituales sobre la ventilación con BVM
- ¿Cuál es la frecuencia respiratoria adecuada para la ventilación con BVM?
- ¿Cómo se puede asegurar un buen sello de la mascarilla?
- ¿Qué hacer si el paciente vomita durante la ventilación con BVM?
- ¿Cuándo se debe considerar la intubación endotraqueal?
Dominar la técnica de ventilación con bolsa y mascarilla es crucial para brindar una atención de alta calidad en situaciones de emergencia. La formación continua y la práctica son fundamentales para asegurar la competencia en esta habilidad vital.
