La ventilación mecánica de circuito cerrado abarca una variedad de técnicas, desde las más simples hasta las relativamente complejas. En su forma más simple, la ventilación de circuito cerrado es el control de una variable de salida del ventilador mecánico basándose en la medición de una variable de entrada. Un ejemplo sería la ventilación con presión de soporte, en la que el flujo (salida) cambia constantemente para mantener la presión (entrada) constante durante la inspiración.
Las formas más complejas de ventilación de circuito cerrado implican la medición de múltiples entradas (por ejemplo, la distensibilidad, la saturación de oxígeno, la frecuencia respiratoria) para controlar múltiples salidas (por ejemplo, la frecuencia del ventilador, la presión de las vías respiratorias, el volumen tidal). Este último tipo de control imita más fielmente el control y la respuesta ventilatoria de la fisiología humana.
- ¿Qué significa la ventilación de circuito cerrado?
- Ventajas de la ventilación de circuito cerrado
- Desventajas de la ventilación de circuito cerrado
- Aplicaciones de la ventilación de circuito cerrado
- Consideraciones para la ventilación de circuito cerrado
- Comparación de la ventilación de circuito cerrado con la ventilación convencional
¿Qué significa la ventilación de circuito cerrado?
Los modos de ventilación mecánica de circuito cerrado permiten una función totalmente automatizada y optimizada del ventilador mecánico, reduciendo así la necesidad de ajustes manuales. INTELLiVENT®-ASV es uno de estos modos de ventilación de circuito cerrado. Basándose en las mediciones de la saturación periférica de oxígeno y la concentración de dióxido de carbono al final de la espiración, ajusta automáticamente la ventilación por minuto, la fracción de oxígeno inspirado (FiO2) y la presión positiva al final de la espiración (PEEP) respiración a respiración.
Se ha demostrado que INTELLiVENT®-ASV ventila de forma segura a los pacientes en una variedad de patologías y mantiene los ajustes de la ventilación y la mecánica pulmonar dentro de los límites de la ventilación mecánica protectora, al tiempo que reduce la necesidad de ajustes médicos y de enfermería.
Ventajas de la ventilación de circuito cerrado
La ventilación de circuito cerrado ofrece varias ventajas potenciales sobre la ventilación convencional, entre ellas:
Ventilación protectora pulmonar
La ventilación de circuito cerrado puede ayudar a proteger los pulmones de las lesiones inducidas por el ventilador (VILI). Al ajustar automáticamente los parámetros del ventilador, la ventilación de circuito cerrado puede ayudar a mantener la presión de las vías respiratorias y los volúmenes pulmonares dentro de un rango seguro.
Mejora de la oxigenación
La ventilación de circuito cerrado puede ayudar a mejorar la oxigenación al optimizar los ajustes del ventilador para cada paciente. Esto puede conducir a una mejor oxigenación de la sangre y a una reducción de la necesidad de oxígeno suplementario.
Reducción de la carga de trabajo del clínico
La ventilación de circuito cerrado puede ayudar a reducir la carga de trabajo del clínico al automatizar muchos de los ajustes del ventilador. Esto puede liberar a los médicos y enfermeras para que se centren en otros aspectos de la atención al paciente.
Desventajas de la ventilación de circuito cerrado
Aunque la ventilación de circuito cerrado ofrece varias ventajas potenciales, también existen algunas desventajas potenciales, entre ellas:
Complejidad
Los sistemas de ventilación de circuito cerrado pueden ser complejos y requieren una formación y experiencia especializadas para utilizarlos correctamente.
Coste
Los sistemas de ventilación de circuito cerrado pueden ser más caros que los sistemas de ventilación convencionales.
Necesidad de monitorización
Los pacientes que reciben ventilación de circuito cerrado deben ser monitorizados cuidadosamente para detectar cualquier problema potencial.
Aplicaciones de la ventilación de circuito cerrado
La ventilación de circuito cerrado se utiliza en una variedad de entornos clínicos, entre ellos:
Unidades de cuidados intensivos (UCI)
La ventilación de circuito cerrado se utiliza a menudo en las UCI para tratar a pacientes con insuficiencia respiratoria aguda.
Salas de operaciones
La ventilación de circuito cerrado puede utilizarse durante las operaciones para proporcionar ventilación mecánica a los pacientes.
Atención domiciliaria
La ventilación de circuito cerrado puede utilizarse en el entorno de la atención domiciliaria para tratar a pacientes con enfermedades respiratorias crónicas.
Consideraciones para la ventilación de circuito cerrado
Al considerar la ventilación de circuito cerrado para un paciente, los médicos deben tener en cuenta los siguientes factores:
Estado del paciente
El estado del paciente, incluyendo su enfermedad subyacente y la gravedad de su insuficiencia respiratoria, debe ser considerado cuidadosamente.
Objetivos de la ventilación
Los objetivos de la ventilación, como la mejora de la oxigenación o la protección de los pulmones de una mayor lesión, deben ser identificados.
Recursos disponibles
Los recursos disponibles, incluyendo la experiencia del personal y el equipo, deben ser evaluados.
Comparación de la ventilación de circuito cerrado con la ventilación convencional
Para comprender mejor las diferencias entre la ventilación de circuito cerrado y la convencional, aquí tienes una tabla comparativa:
| Característica | Ventilación de circuito cerrado | Ventilación convencional |
|---|---|---|
| Control del ventilador | Automatizado | Manual |
| Ajustes del ventilador | Ajustado dinámicamente en función de la retroalimentación del paciente | Ajustado manualmente por el clínico |
| Protección pulmonar | Potencialmente mejorado | Puede requerir un ajuste manual para la protección pulmonar |
| Oxigenación | Potencialmente mejorado | Puede requerir un ajuste manual para optimizar la oxigenación |
| Carga de trabajo del clínico | Potencialmente reducido | Puede requerir más ajustes manuales y monitorización |
| Complejidad | Más complejo | Menos complejo |
| Coste | Potencialmente más alto | Potencialmente más bajo |
La ventilación de circuito cerrado es una valiosa herramienta para el tratamiento de pacientes con insuficiencia respiratoria. Al automatizar los ajustes del ventilador y proporcionar una ventilación protectora pulmonar, la ventilación de circuito cerrado puede ayudar a mejorar la oxigenación, reducir la carga de trabajo del clínico y potencialmente mejorar los resultados de los pacientes. Sin embargo, es esencial considerar cuidadosamente los riesgos y beneficios potenciales de la ventilación de circuito cerrado antes de implementarla. Los médicos deben evaluar cuidadosamente el estado del paciente, los objetivos de la ventilación y los recursos disponibles para determinar si la ventilación de circuito cerrado es apropiada. Con una selección y gestión adecuadas de los pacientes, la ventilación de circuito cerrado puede ser una modalidad de ventilación segura y eficaz para una variedad de entornos clínicos.
Esta revisión ha discutido las técnicas de ventilación de circuito cerrado actualmente disponibles, así como las que sólo están disponibles fuera de los Estados Unidos, junto con algunas técnicas de vanguardia que sólo tienen un uso limitado. Se han revisado el funcionamiento, las ventajas teóricas y las limitaciones de cada técnica. Cuando ha sido posible, se ha revisado la bibliografía que apoya o refuta cada técnica, pero, por desgracia, se ha publicado poco sobre ciertas técnicas.
En el contexto de la pandemia de COVID-19, los recursos del Instituto de Medicina de Cuidados Intensivos tuvieron que ampliarse para permitir la atención de un mayor número de pacientes con COVID-19 ventilados invasivamente. Por lo tanto, además del ventilador mecánico estándar Hamilton-S1® (Hamilton Medical AG, Suiza), se tuvieron que emplear máquinas Draeger Evita® Infinity® V500 (Draegerwerk AG, Alemania) para ventilar mecánicamente a los pacientes con COVID-1El modo estándar de ventilación empleado en el ventilador Hamilton-S1® fue INTELLiVENT®-ASV 1 (ventilación de circuito cerrado), y la Ventilación Bifásica con Presión Positiva en las Vías Aéreas en el Draeger Evita® Infinity® V500 (ventilación convencional).
El destete del ventilador Hamilton se abordó a través del modo INTELLiVENT®-ASV. Para el ventilador Draeger, se pudo utilizar la Ventilación Bifásica con Presión Positiva en las Vías Aéreas y la Ventilación Espontánea con Presión Positiva Continua en las Vías Aéreas. Los tiempos de ventilación en otros modos de ventilación, durante el transporte del paciente y durante las intervenciones, se descartaron en el análisis final para evitar posibles sesgos.

El personal médico y de enfermería encargado del tratamiento y la atención en la UCI fue el mismo para ambos tipos de ventilador mecánico; no se realizó ninguna diferenciación o división de los equipos en función de la experiencia en ventilación. El personal médico y de enfermería estaba familiarizado con el uso de ambos dispositivos y modos de ventilación como parte de su rutina diaria, y había recibido un curso de repaso intensivo sobre ventilación mecánica centrado en la ventilación protectora del SDRPA tanto en el modo de ventilación de circuito cerrado como en el de ventilación convencional al principio de la pandemia.

Los procedimientos estándar de la institución fueron los mismos para la ventilación mecánica de circuito cerrado y la convencional, incluyendo, pero sin limitarse a, la pronación de los pacientes con una presión parcial de oxígeno arterial (paO2) sobre la relación FiO2 (relación P/F) <200 mmHg, el uso de agentes bloqueantes neuromusculares en pacientes con una relación P/F <150 mmHg o que presentaban un impulso respiratorio incontrolable y esfuerzos respiratorios vigorosos bajo sedación profunda, así como el uso de una sonda de presión esofágica en pacientes en el límite de la ventilación protectora o con una distensibilidad de la pared torácica anormalmente evaluada clínicamente.
Este estudio prospectivo se realizó entre marzo y mayo de 2020 en el Instituto de Medicina de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Zúrich, un centro académico de referencia terciaria. El estudio fue aprobado por el comité ético cantonal de Zúrich (BASEC: 2020-01681) y se obtuvo el consentimiento informado de los pacientes o de sus familiares más cercanos. El estudio cumple con la Declaración de Helsinki, las Directrices sobre Buenas Prácticas Clínicas (Directiva BPC) emitidas por la Agencia Europea de Medicamentos, así como con la legislación suiza y los requisitos de las autoridades reguladoras.
La ventilación de circuito cerrado ofrece un enfoque prometedor para la ventilación mecánica, especialmente en el contexto del SDRPA. Al ajustar dinámicamente los parámetros del ventilador en función de la retroalimentación del paciente, la ventilación de circuito cerrado tiene como objetivo proporcionar una ventilación protectora pulmonar, mejorar la oxigenación y reducir la carga de trabajo del clínico. Aunque se necesitan más investigaciones para validar completamente sus beneficios y abordar sus limitaciones, la ventilación de circuito cerrado tiene el potencial de revolucionar la forma en que abordamos la ventilación mecánica en diversos entornos clínicos.
